Disco debut de la mítica banda de rock progresivo cultivada en londres, entre aquella especie de Jazzrock con sonidos y ritmos vertiginosos que muestran su lado más gris, sombrío y onírico que fusiona la interpretación virtuosa de Fripp y Blake con el hipnotísmo detalle de destellos coloreados por instantes fugaces en las manos de Giles, como en aquellos minutos de Moonchild delicadamente un constructor de sueños.